Emblemática partitura, fundamental en la propia Historia del cine italiano, en la que el compositor compuso, en palabras del director, uno de los más bellos himnos escuchados jamás en el cine. El compositor recurrió también a coros y creó algunas melodías de apoyo más circunstancial, pero con un permanente sentido de adscripción emocional a la causa de los más desfavorecidos, a quienes rindió un emocionado tributo con aquella melodía principal.

