El compositor hace girar su creación alrededor de tres grandes temas: el primero se presenta en forma de aria, cantada en latín, de gran belleza; el segundo es una fanfarria americana, acompasada de manera rítmica y sincopada; por fin, el tercero es un tema de cariz ruso, sobre el que ejerce variaciones que le dan un toque siniestro o también majestuoso e imponente. Se complementa con otros temas de apoyo, más circunstanciales.

