Solemne partitura sinfónica y empleo de las ondas Martenot, con la que el compositor subrayó el tono épico del filme y acompañó al protagonista en sus distintas aventuras, enfatizando la acción y con amplia variedad melódica en la que destacó un muy poderoso tema principal. Fue una creación sofisticada que sin embargo no ayudó a evitar el sonoro fracaso comercial de la película.

