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LA MÚSICA QUE SE EXPLICA (2)

15/11/2022 | Por: Conrado Xalabarder
TEORÍA

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2.- Fundamento de la estructura narrativa

Si hubiese que establecer una relación entre la arquitectura y la música, yo diría que la música es arquitectura en movimiento (p. 31)

Matiza José Nieto, sobre esta frase suya, que es naturalmente arquitectura efímera en tanto el sonido con el que está hecha desaparece inmediatamente después de ser percibido. Asimismo, el compositor recuerda en este apartado que la gran diferencia que tiene el cine o la música con las artes estáticas (pintura, escultura) es que no hay elección sino obligación en el tiempo invertido en verla o escucharla: un espectador puede decidir qué tiempo dedica a contemplar un cuadro, pero si la película dura 90 minutos, 90 minutos serán los que deba dedicar a la película o de lo contrario no la habrá visto. Y por ello, asegura, es mandatorio que haya una óptima relación entre el contenido y el tiempo, pues tanto los llamados tiempos muertos como un exceso de contenido en poco tiempo complican la experiencia de asimilar ese contenido.

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Comentario:

Que la música en el cine tiene mucho que ver con la arquitectura es algo que vengo sosteniendo desde hace tiempo, puesto que es así, y no solo con la arquitectura sino también con la química y el ajedrez (vinculación esta que el mismísimo Morricone corroboró al inicio del libro Ennio Morricone. En busca de aquel sonido: Mi música, mi vida). Este es el artículo donde desarrollé esas similitudes:

Dice Nieto que el sonido (de la música) desaparece inmediatamente después de ser percibido, lo que solo es cierto en lo presencial pero no en la memoria, del mismo modo que no desaparece un rostro solo porque el actor deja de salir en pantalla. Los rastros, elementos, significados de la música se mantienen, tanto en el plano de la consciencia y conocimiento (la música del tiburón) como en el de la insconsciencia, como por ejemplo las cuchilladas musicales a Marion Crane, que han quedado grabadas en la memoria de la audiencia y que al reiterarse con el detective, reviven la escena de la ducha. Es posible que Nieto se refiera solo a la música, la absoluta y no aplicada, lo que no discutiré, pero en su cooperación con otros elementos fílmicos (imagen, diálogo, personaje, acción, etc) la música que no se pretende que desaparezca -la hay que naturalmente sí- sencillamente no desaparece. Debo decir, a estas alturas de la lectura de su libro, y ya he recorrido la mitad, que este ensayo de momento tiene muy poco (pero muy poco) de cine y que de momento se centra principalmente en la música. Veremos qué sucede en los siguientes capítulos.

Respecto a la óptima relación que debe haber entre el contenido y el tiempo es posible que la música sí pretenda generar esos tiempos muertos (para fomentar una sensación de vacío) o que sobrecarge una escena para generar caos y confusión. Todo depende de lo que necesite la película. Pero ciertamente lo inaceptable es la música inútil.

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3.- Elementos de la estructura narrativa

Según Nieto, referenciando piezas de música clásica, el punto de partida de la música debe ser prometedor, es decir, que lo que va a ocurrir a continuación sea lo suficientemente sugestivo e interesante como para que esa atención se mantenga hasta el final (p. 39) Diserta también sobre el patrón clásico de la pregunta seguida de su respuesta, que sirve para incrementar los grados de tensión y generar movimiento e interés: para que exista progresión no basta con que haya un contenido, sino que su relación con el tiempo, osea el ritmo narrativo, tiene que ir en aumento a lo largo de la obra (p. 46) También explica lo que define como gesto final, la parte que transmite de forma clara que la narración ha concluido, y afirma que en la narración audiovisual es necesaria para transmitir al espectador el cierre de la historia.

Respecto a las repeticiones de los temas, explica: en la narración audiovisual las repeticiones idiomáticas no son un recurso más que puede ser utilizado o no, como en el caso de la música, sino que un relato que no utilice este tipo de elementos es prácticamente imposible (p. 72) Y cierra este apartado refiriéndose a la manera de presentar musicalmente a los personajes: de modo sorpresivo y de modo progresivo, ya sea mostrando o no al personaje.

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Comentario:

Como he comentado antes, son muy escasas las referencias explícitas y claras a la narrativa audiovisual, y muchos más escasos los ejemplos dados (de cine) sobre lo explicado: el mayor porcentaje de las explicaciones de Nieto se refieren a música de concierto o canciones, lo que es del todo interesante pero que no se corresponden con lo anunciado en el libro, al menos de momento. Veremos sin embargo lo que se aporte en lo que resta. De momento, en lo escasísimo comentado por Nieto relacionado con el audiovisual se resaltan cuestiones que son discutibles, por puro empirismo: no es cierto, al menos en el cine, que el punto de partida de la música deba ser siempre prometedor, ni que lo que llama el gesto final sea mandatorio: puede ser así y muchísimas veces es así, pero también que hay arranques indefinidos, incluso apáticos, y cierres que en lugar de cerrar abren nuevas vías. Ni Papillon (73) arranca prometedoramente -para gran beneficio de la película- ni el gesto final de The Power of the Dog (21) cierra de verdad la película. En el cine es posible hacer prácticamente de todo, y es erróneo cerrar posibilidades: hay afirmaciones y negaciones que el cine contundentemente niega o afirma.

Tampoco puedo estar de acuerdo en su afirmación de que la ausencia de repeticiones idiomáticas hace prácticamente imposible el relato: es evidente que la reiteración ayuda a consolidar desarrollo o incluso discurso (de lo que sea), pero es que en no pocas ocasiones el caos generado por esa ausencia forma parte del propio relato, como en Planet of the Apes (68) o The Conjuring (13), entre bastantes otras.

Es posible que esté malentendiendo las palabras de Nieto y me hagan falta las siguientes páginas para clarificar lo que, de momento, entiendo que es un libro impreciso, inexacto y confuso. Avanzaremos pues en su lectura y seguiremos comentando.

(continuará)

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