Para este arriesgado filme, que de todos modos supuso un sonoro fracaso comercial en la trayectoria de Walt Disney, se emplearon, entre otras, la "Tocata y fuga en Do Menor" de Bach, "Cascanueces" de Tchaikowski, "El aprendiz de brujo" de Dukas -que fue el segmento que más repercusión ha tenido-, "La consagración de la primavera", de Stravinski, o la "Sinfonía Pastoral", de Beethoven.
