Un joven en apuros de la noche a la mañana se vuelve rico... y hace lo indecible para que nadie se entere.
La compositora aplica una simpática y agradable creación para la comedia, solvente en lo musical, variada en temas y que es cálida y empática. Es lo mejor que tiene una película hecha a trazos gruesos y que carece de la sutileza y finezza que sí aporta una música con matices y distintos colores que arreglan, en parte, las escenas donde se inserta.