En una línea similar al anterior filme, la banda sonora de Mancina es vigorosa y simpática, con solvente música sinfónica extensa e intensa que es variada y que cubre eficientemente los ámbitos del énfasis de la aventura pero también los aspectos dramáticos y emotivos. No aporta nada especialmente destacable con respecto a la película previa, pero tampoco supone un estancamiento ni un retroceso. Las canciones, quizás, sean menos llamativas. Son obra de Abigail Barlow y Emily Bear.
