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...Y SI NO, NOS ENFADAMOS

INFORMACIÓN DISCOGRÁFICA
Compositor: De Angelis, Guido y Maurizio
Sello: RCA
Duración: 7 minutos
INFORMACIÓN DE LA PELÍCULA
Título original: ...Altrimenti ci arrabbiamo!
Director: Marcello Fondato
Nacionalidad: Italia
Año: 1974
ARGUMENTO

Dos amigos participan en una carrera de coches cuyo premio es un minibólido. Tras innumerables peripecias llegan juntos a la meta, por lo que el minibólido les pertenece a los dos. Y empieza el conflicto.

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COMENTARIO MUNDOBSO

Divertida partitura, una de las más populares de entre las que escribieron los compositores, con un bufonesco tema principal.

Ágora: Las Mejores BSO

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comentarios de los USUARIOS Deja un comentario
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Usuario: Ángel González
Fecha de publicación: 10.05.2019
Los hermanos Guido y Mauricio de Angelis entiendo que no pasarán a la historia por la complejidad de sus composiciones para el cine, ni por su riqueza orquestal, ni seguramente falta que les hace. Se embarcaron en el mundo de las bandas sonoras un poco por casualidad, pues ya tenían recorrido como grupo musical y como arreglistas. Ya resulta interesante descubrir de su biografía que, en uno de sus primeros filmes, Più forte ragazzi, pasaron a desdoblarse creando una marca paralela (Oliver Onions) para poder hacerse cargo de la canción principal, que requería ser cantada en inglés. Hay que recordar esa “necesidad” de productores italianos en aquella época de ampliar mercado usando nombres anglófonos. Tomaron el toro por los cuernos y versionaron el –para mí- excelente y pegadizo tema central del filme, figurando desde entonces ese alter ego suyo en diversas canciones para filmes de lo más variados.

Curiosidades aparte, la desenfadada aportación que ofrecían al panorama de las bandas sonoras, alejándolo de la complejidad formal o –al menos conceptual de otros compositores afamados, los hizo ganarse rápidamente el cariño y conectar con una masa de público bien amplia. Gracias a ello desarrollaron sobre todo en los años 70 (y principios de los 80) una prolífica carrera en el cine y televisión. Sería en el terreno de la comedia donde se integraron con mayor facilidad, si bien no renunciaron a componer música para otros géneros: el policiaco italiano, aventuras, incluso terror.

Dentro de la comedia se distinguieron por creaciones sencillas, desenfadadas, cuando no abiertamente bufas, en diversas ocasiones apoyadas en una canción, cuya versión orquestal servía de tema principal, el cual se repercutía con profusión. Buscaban crear el tono adecuado para los espectadores, quienes ya iban predispuestos a pasar un buen rato en el cine con películas muchas veces simples, poco elaboradas, evidentemente sin subtexto, pero tremendamente directas y efectivas para el público objetivo. Se consagraron como los compositores de referencia del slapstick de la icónica pareja formada por Bud Spencer y Terence Hill, desde Continuavano a chiamarlo Trinitá. Y ahí es donde entra esta Altrimenti ci arrabiamo; seguramente la película más recordada del dúo aparte de la primera parte de Trinidad, cuya emblemática música aún había sido a cargo de Franco Micalizzi.

Respecto a la banda sonora que nos concierne, creo que es un caso muy interesante. No es Nino Rota, no es Nascimbene, ni Morricone. No es música de autores reconocidos por su contribución artística o narrativa. Es música muy directa, sencilla, pero que tiene un grandísimo impacto en la película. Parte de la repetición de un tema central absolutamente pegadizo dentro de su simplicidad, el Dune buggy. Esta vez no existe versión instrumental del mismo, ni falta que le hace. Cuando irrumpe el tema no es aleatorio, ni lo oímos hasta el hartazgo. Por el contrario, irradia una energía positiva, un espíritu bufonesco, que consigue crear escenas relevantes por su presencia. Sin esa música nada sería igual, y voy a poner un ejemplo empezando por el final. Perdón, SPOILERS. En la escena de la batalla campal (slapstic, claro) final la música está desaparecida con la irrupción del auto en el local de los mafiosos, y solo cuando comienza la pelea empieza a sonar la música.

Dune buggy es la esencia de los dos protagonistas, los Jason Statham de la comedia de mamporros italiana, a los que sabemos que no les va a pasar nada. El público espera que se reúnan 30 malos para luchar contra ellos dos solos, sin armas, por supuesto (santo y seña de las peleas del dúo). Tras los títulos iniciales con el tema, reaparece cuando vuelven tras haber quedado campeones ex aequo en el rally cuyo premio consistía en un buggy colorido. La canción amplifica el efecto cómico y ya nos da pistas que, cada vez que aparezca, la pareja va a armarla y que –directamente- empiezan las payasadas, en el más puro y divertido sentido de la palabra. Así lo entiendo y, por ello, valoro como una elección fantástica para el filme. De hecho mi momento favorito musical es en el “trielo” (duelo a tres) de motocicletas: todo comienzo con música que nos remite a Morricone y, de pronto, aparece a sumarse Bud Spencer en su moto chata y robusta, que detona la aparición del Dune buggy.

Existen otra serie de temas: mucha falsa diégesis (en el local de los mafiosos, en el circo) y un tema para una escena disparatada y muy recordada: el Coro dei pompieri. Solo por curiosidad indicar que el tema que presenta al francotirador de ojos azul pálido es una frase del tema del coro que posteriormente suena, cuando aparece nuevamente en escena intentando asesinar a ambos durante el ensayo.

Algo maravilloso del mundo de las bandas sonoras es que sus creaciones han de servir al filme. No se necesita que nadie compare a los De Angelis con Prokofiev en términos estrictamente musicales. Su música en este filme (en otros lo cierto es que pienso que es bastante floja) me parece brillante y acertada. Saludos.
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