La música que el compositor escribió para este western tuvo un factor más dramático y psicológico que enfático. Evitó aplicar la habitual melodía grandilocuente para centrarse en un desarrollo más introspectivo, de modo que la música sirviera para expresar la desconfianza y las dudas del protagonista, con algunos momentos de aires herrmannianos. Aplicó también un tema romántico. Se acompaña de The Man (72)
