Radiante y hermosa partitura en la que el compositor iguala romance e intriga, con un desbordante tema central conducido por el saxo, que se aplica en la historia de amor pero que tiene un adecuado toque nostálgico y entristecido, idóneo tanto para los personajes como para el lugar donde se desarrolla parte de la acción, Lisboa. Goldsmith creó también una serie de melodías para reforzar el suspense, en las que el saxo jugó asimismo un papel destacado, muy evocador.




