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ERASE UNA VEZ EN AMÉRICA

INFORMACIÓN DISCOGRÁFICA
Compositor: Morricone, Ennio
Sello: Restless
Duración: 74 minutos
INFORMACIÓN DE LA PELÍCULA
Título original: Once Upon a Time in America
Director: Sergio Leone
Nacionalidad: EE UU
Año: 1984
ARGUMENTO

Épica saga de unos amigos desde su infancia en el Nueva York de principios de siglo hasta su consolidación en el mundo de la Mafia.

PUNTUACIÓN MUNDOBSO
10
PUNTUACIÓN USUARIOS
9.3
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COMENTARIO MUNDOBSO

Variada y fascinante partitura en la que el compositor hizo una evocación nostálgica de los tiempos pasados por los personajes, intercalándola con otras melodías que ubicaban al espectador en los tiempos presentes. Utilizó como uno de los motivos centrales la canción «Amapola», que no fue obra suya, pero aplicó distintos temas para los personajes, en especial uno, bellísimo, tocado con flauta de pan.

Ágora: Las Mejores BSO

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Usuario: Mikel C.G Siw
Fecha de publicación: 06.12.2018
Soy un tipo atormentado. Un hielo que no quiere derretirse. Un ave que vuela entre cables de alta tensión. Creo que a menudo percibo el riesgo oculto, el que rodea a las personas. Si voy en coche y entro en un túnel, pienso que la montaña se puede venir abajo en cualquier momento. Si un desconocido se pone detrás de mí en el tren, sospecho que en el instante menos pensado puede sacar una navaja de grandes dimensiones y clavármela en la nuca. Podría citar bastantes ejemplos más; pero prefiero dejarlo aquí no vaya a ser que alguien resulte herido. Son sucesos improbables, ciertamente, tan insólitos como ganar la lotería... pero pueden terminar sucediendo aunque la probabilidad sea mínima. Y es precisamente el mero hecho de que todo sea posible lo que convierte cada día de esta vida en una aventura apasionante. Lo importante es navegar, entre luces y tinieblas, abrazando cada segundo como si ya no hubiera más. Decía que soy un tipo atormentado, algo que no deja de resultarme excitante. Porque los miedos, a su manera, son estímulos para vivir más intensamente. Si todo fueran fiestas, nubes de crema y árboles de gelatina, estaría condenado a vivir una felicidad simple y plana, sin contrastes. Pero a mí me va la acción y quiero emociones fuertes. También tengo debilidad por las faldas cortas; pues hallándome entre el caluroso aroma de las mujeres percibo la necesidad de actuar con apremio y agilidad, ante la posibilidad (nula, aunque posible a fin de cuentas) de que el sol se apague de pronto y deje de iluminar sus aterciopelados cabellos y cubra de sombras sus bellos rostros.

¿Y qué pinta Ennio Morricone en todo esto? La respuesta está en su música. Y más concretamente en esta joya suprema llamada "Once Upon A Time In America". Una pieza cautivadora y ejemplar en la película (la última de Leone) y de enorme magnetismo en su degustación aislada. Música llena de significados y que habla, entre otras cosas, sobre la amistad, la pobreza o el amor perdido. Magistral y de una belleza arrolladora, esta es una banda sonora que trasciende lo convencional para elevarse como algo infinito, perdurable. La película hace años que no la veo (aunque sublime, es densa y un poco larga) pero el álbum con la partitura de Morricone es un elemento vital en la fórmula de mi existencia, necesario para que pueda respirar en calma y al mismo tiempo hallar (aunque sea fugazmente) la paz que apacigua las inquietudes de la mente y el espíritu. Una composición realmente evocadora, nostálgica, hecha con elegancia y sensibilidad, y que personalmente me produce un asombro incalculable. Si el agua pudiera silbarle a las ballenas, si las estrellas tarareasen alrededor de la luna, este soundtrack sería una opción acertada para ir empezando. Porque la buena música de cine es más que un pasatiempo, mucho más que una pasión... es casi un estilo de vida. ¿Quién sino sanaría las llagas que trae el destino? ¿Quién arroparía cada momento y lo haría especial? Gracias a partituras como esta yo soy más feliz, a pesar de mis tormentos, y por eso no hay un sólo día que no escuche scores. Decir que Morricone es uno de los más grandes puede resultar una afirmación que, por obvia, quizás llegue a herir al melómano con juicio. No obstante, igual de evidente es la hermosura infinita de este planeta y no por ello hay que dejar de repetirlo. Porque cuando el reflejo es auténtico los espejos no se rompen. Y la verdad tiene la enigmática habilidad de salir siempre a flote aunque haya entes corruptos que tiren hacia abajo. A veces me cuesta creer que hubiera individuos que criticaban a Morricone por su lenguaje innovador, en los años 60 y especialmente en el wéstern. La misma clase de pajarracos calvos que ahora se meten con Zimmer precisamente por ser, como Morricone en su momento, precursor de nuevos horizontes musicales provistos de genialidad e inventiva. Doy gracias a Dios por no ser un retrógrado amargado incapaz de ver más allá de un oboe, cuatro violines y seis flautas. La música de cine puede ser muy diversa y hay que saber apreciarla. En fin, "Once Upon A Time In America" es, desde mi punto de vista, una banda sonora absolutamente prodigiosa que jamás debería caer en el olvido. De las mejores del maestro italiano; arrebatadora y profundísima. Hay pocas así.
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