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INFORMACIÓN DISCOGRÁFICA
Compositor: Morricone, Ennio
Sello: Sony Classical
Duración: 64 minutos
INFORMACIÓN DE LA PELÍCULA
Título original: Wolf
Director: Mike Nichols
Nacionalidad: EE UU
Año: 1994
ARGUMENTO

Nueva versión del mito del hombre lobo, en su lucha consigo mismo y en su afán por mantener a su lado a la mujer a la que ama.

PUNTUACIÓN MUNDOBSO
7
PUNTUACIÓN USUARIOS
7.9
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COMENTARIO MUNDOBSO

Lejos de subrayar melódicamente el horror, el compositor emplea su música para dotar al filme de un constante aire melancólico y de tristeza, aplicándolo principalmente en la figura de la mujer, con momentos de auténtica desesperación, radiantes y hermosos. Recurre para ello a un tema sobre el que ejerce distintas variaciones, y lo complementa con otras melodías, más circunstanciales.

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Usuario: Ángel González
Fecha de publicación: 15.05.2019
Durante los años 90 Morricone hizo diversas incursiones en Hollywood, con directores tales como Adrian Lyne (Lolita), Oliver Stone (U-turn) o Mike Nichols (esta Wolf). Menciono estas tres porque personalmente me gustan muchísimo por diversas razones, y también porque quedaron en un segundo plano con respecto a sus archi-reconocidas obras de mediados de los 80. Wolf nace a consecuencia del filón del Drácula de Coppola, y esa revisión de los grandes mitos del terror hecha por los grandes estudios, como el Frankenstein de Brannagh.

Wolf busca escapar del terror y ahondar en la parte humana del mito, proponiendo una revisión que me recordaba al hombre lobo interpretado en su día por Oliver Reed. Para ello se cuenta con una pareja protagonista famosa y un director con oficio. El resultado me parece muy flojo, tanto por la endeblez del guión (en todas sus tramas), como por aspectos de la realización (ej: las escenas con cámara lenta, risibles en tanto en cuanto restan sensación de veracidad; o el tratamiento de la escena final del filme). Eso sí, técnicamente está cuidada y cuenta con un guión musical excelente.

Morricone apuesta directamente por trabajar con su doble estética, aquí sobradamente justificada. Su música compone dos realidades diversas que se entrecruzan: la humana y la animal/natural, la emocional y la primaria. Para ello aplica música tonal, para lo humano, y música atonal o directamente agreste para lo animal/natural. A ello añade un motivo musical, electrónico, como un soniquete que se cuela con cierta frecuencia en la historia, y que parece aludir al hecho propio de la supuesta maldición. Ojo SPOILERS: digo supuesta maldición, porque los acontecimientos la convertirán en casi lo contrario.

El compositor romano no crea temas para los personajes, ni para el lobo o las personas transformadas en lobo. Morricone busca el contraste de las dos realidades, y eso se pone en evidencia desde la primera escena: la que acompaña los títulos de crédito iniciales. Es de noche y suena una música de misterio, sutil, remarcando la oscuridad del paisaje pero –sobre todo- nos muestra la naturaleza. Entonces aparece una luz de un automóvil a lo lejos, en el paisaje, y justo entra ahí el que podríamos considerar tema central del filme: una melodía melancólica, altamente emocional. Pero solo unos segundos. La luz desaparece entre el paisaje y la música retoma aquel halo misterioso inicial. Reaparece ese punto luminoso, y nuevamente suena la música emocional. Veremos que no hay asociación concreta al personaje de Will, que es quien conduce el coche. De hecho incluso en la edición discográfica los títulos nos confundirían, pues el tema central toma el nombre de Laura en el último corte. Pero ya sabemos que no hay que hacer caso al disco, sino a su aplicación fílmica.

En el momento del ataque del lobo, la música se hace orgánica, agreste, y comienza un pizzicato que parece avisarnos que algo acaba de “inocularse” en Will, y el soniquete electrónico se presenta en la película, recordándonos de ahí en adelante que algo está transformando a Will en otro ser.

La música animal/natural parece tener el control de la situación, hasta que aparece el tema central melancólico en su plenitud, bellísimo, en la escena en la que Will y Laura tienen una conversación a orillas de un lago (o similar), bastante avanzada la película. Morricone identifica el momento de conexión emocional entre ambos personajes, y lo dota del tema de la humanidad/vulnerabilidad, con un regusto afligido que parece hablarnos de personajes dolidos, marcados por las experiencias del pasado, pero que se han encontrado y comparten inicialmente sus tristezas y decepciones, lo cual les reconforta.

En los minutos siguientes se encadenan ambas músicas, tonal y atonal, maleándose hasta la primera transformación de Will en hombre lobo, con la consiguiente transformación de la música en creciente pulsión animal en su persecución al ciervo. Qué lastima de tratamiento visual de la escena ante semejante maravilla musical.

Will es ya un hombre lobo que, a pesar de sentirse rejuvenecido y sano, irá buscando la manera de que el lado humano gane al animal. Es muy evidente esto en la escena en la que Laura y Will se acuestan juntos y Will, de noche, escapa al exterior y se encuentra la luna, ante la que –en cierto modo- se lamenta, buscando vencer a su parte animal. La música es nuevamente la de la humanidad/vulenrabilidad. Ello lleva a Will a encerrase en un granero, evitando el influjo que la luna causa en él, consiguiendo superar la noche. Y aquí surge un tema tonal, pero muy diferente alanterior. Se trata de un tema optimista, liberador, como de punto y aparte en la historia, transmitiendo la “implantación” del sentimiento humano en el lobo: es como si pudiesen controlar la naturaleza animal, por lo que parece muy acertado seguir con la vertiente tonal.

Pero el lado salvaje sigue presente y se muestra a lo bestia con el tema que acompaña la escena de la lucha con su némesis (el personaje encarnado por James Spader, convertido también en lobo, pero con nula humanidad por su parte, como quedó claro durante la trama previa). Se trata de un acto animal, y ahí sí me gusta la metáfora que nos quieren transmitir director y guionista. Sin embargo el poso tras la victoria es claramente humano: ha luchado por Laura y el sentimiento que los une. Pronto la liberación de Will también será la de Laura (con el desacertadísimo primer plano lobo-perro-peluche-o-lo-que-sea y la cara de Michelle Pfeiffer). Laura y Will parece que pueden ser felices en su nueva realidad, y que lo tienen todo controlado. Por eso será ese tema el que suene con el inicio de los créditos finales, el mismo del granero. Solamente no entiendo por qué no permanece hasta el final de los mismos, ya que en el tramo final suena una versión orquestal potente del tema central: es maravilloso, pero no le veo justificación.

En fin. Lástima que determinados puntos del filme no fuesen mejores porque creo que Wolf es una impresionante muestra de guión musical.
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Usuario: JorgeAlexander
Fecha de publicación: 06.10.2012
LO MEJOR DE ESTE FILM... La Musica de Ennio Morricone y la escena final con el rostro de Michelle Pfeiffer. EXCELENTISIMA BANDA SONORA.
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