El compositor inicia la banda sonora de la película con un enérgico y rítmico tema étnico que evoca la belleza y grandeza de los paisajes forestales brasileños. Melodías basadas también o construidas a partir de instrumentación étnica y el sintetizador sirven para dramatizar partes del filme, y destaca un bello tema idílico de aire algo afligido con el que se refuerza, aún más, los componentes bucólicos de la partitura.

