Nació en Kansas City, Missouri (EE UU), el 21 de agosto de 1945, y murió en Los Angeles (EE UU), el 8 de noviembre de 2006. Desarrolló su carrera mayormente en los 80 y los 90 del Siglo XX, años en los que cosechó numerosos éxitos. Durante sus años de estudiante de cine y música en la Universidad del Sur de California conoció a directores con los que posteriormente trabajaría, como Randal Kleiser y muy especialmente John Milius, quien le reclutó para la que sería su tercera película, The Big Wednesday (78). Sería en la siguiente colaboración con Milius donde alcanzaría la fama y el estatus de gran compositor que nunca le abandonaría: Conan the Babarian (1982), una partitura medular no solo en la década de los 80 o en la carrera de su compositor, sino en el propio género fantástico y de aventuras.
Su asociación con John Milius se afianza e... Continuar leyendo
Nació en Kansas City, Missouri (EE UU), el 21 de agosto de 1945, y murió en Los Angeles (EE UU), el 8 de noviembre de 2006. Desarrolló su carrera mayormente en los 80 y los 90 del Siglo XX, años en los que cosechó numerosos éxitos. Durante sus años de estudiante de cine y música en la Universidad del Sur de California conoció a directores con los que posteriormente trabajaría, como Randal Kleiser y muy especialmente John Milius, quien le reclutó para la que sería su tercera película, The Big Wednesday (78). Sería en la siguiente colaboración con Milius donde alcanzaría la fama y el estatus de gran compositor que nunca le abandonaría: Conan the Babarian (1982), una partitura medular no solo en la década de los 80 o en la carrera de su compositor, sino en el propio género fantástico y de aventuras.
Su asociación con John Milius se afianza en las siguientes películas del director, pero Poledouris conocería a mediados de los 80 a otro cineasta con el que lograría un gran entendimiento durante varias películas: Paul Verhoeven. Flesh & Blood (85), Robocop (87) y más tarde Starship Troopers (97) dan prueba de lo fructífera de la colaboración entre el compositor y el director holandés. Los 90 verían a Poledouris en la cima de su carrera y en plena forma, con trabajos variados en multitud de géneros, pero especializándose en partituras potentes y sinfónicas para películas de acción o de aventuras. Ya en el nuevo siglo el cáncer que sufría y su tratamiento impidieron que pudiera trabajar con la misma frecuencia que en la anterior década. A escasos meses antes de su fallecimiento pudo viajar al Festival Internacional de Música de Cine de Úbeda de 2006, donde asistió a un concierto de su propia obra y pudo comprobar in situ el cariño y la admiración que siempre ha levantado entre los aficionados a la música de cine.
(Isaac Duro)
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