El estreno de la película de Renny Harlin, Deep Water, con música de Fernando Velázquez, hace inevitable recordar el legado de las músicas para el cine de catástrofes, que el compositor vasco prolonga.
Baños estrena hoy una película de serie Z, Afterburn, que se está llevando varapalos de crítica y público. Su carrera cae en picado mientras la de quien fuera su igual, Fernando Velázquez, se mantiene en lo más alto.
Hoy Netflix estrena la serie televisiva La última noche en Tremor (24), que marca la quinta colaboración entre su director Oriol Paulo con Fernando Velázquez, un binomino que es sólido y que debe ser señalado, referenciado y celebrado como ejemplar.
Esta semana son protagonistas dos de los compositores españoles más importantes y apreciados: uno porque estrena una película con su música y el otro porque se estrena una película sin la suya. Hablemos de Fernando Velázquez y de Roque Baños.
Hay películas grandes con grandes músicas que acaban siendo pequeñas y películas pequeñas con músicas pequeñas que resultan ser muy grandes. En esto último entra de pleno La casa (24), con Fernando Velázquez.
Esta semana ha habido una sorpresa cuando J.A. Bayona ha anunciado que será Michael Giacchino y no Fernando Velázquez el encargado de componer la banda sonora de La sociedad de la nieve.