Hoy se estrena la nueva película de Pedro Almodóvar y Alberto Iglesias. En su reseña he publicado mis consideraciones, y aquí comparto unas impresiones nada analíticas sino emocionales... sobre un solo instrumento.
En este editorial hablo de Iglesias pero sobre todo debo hablar de Almodóvar, pues me parece claro que el compositor ha sido sustancialmente un mediador, un perfecto canalizador de la visión y la explicación del director sobre sus personajes.
Es paradójico que siendo Alberto Iglesias el compositor español de cine más laureado y reconocido internacionalmente despierte tan poco interés entre los aficionados a la música de cine.